De una manera genérica, que es valida para bienes de consumo, industriales y servicios, pueden distinguirse cinco elementos que configuran un estudio de mercado para productos de exportación:
· Entorno político-económico y normativa legal. Habrá que evaluar tres tipos de riesgos: el riesgo político, el riesgo económico y el riesgo de transferencia.
· La demanda. Es uno de los apartados más importantes. Tendrá que hacerse un análisis detallado, tanto cuantitativo como cualitativo, de la demanda potencia y real del mercado.
· La oferta. Será necesario conocer la competencia.
· Precios y márgenes comerciales. Interesa conocer todo el proceso de formación de precios desde que el producto sale de fábrica en el país de origen hasta llegar a conocer el precio final para ser competitivo en el mercado de destino.
· Canales de comercialización. Constituye uno de los apartados más importantes. Habrá que estudiar: La organización del sistema de distribución del país y las distintas categorías de intermediarios. Descripción de cada categoría según la gama de productos ofrecidos. Principales importadores y distribuidores regionales. Exigencias y prácticas en materia de exclusividad. Principales sistemas de promoción y comunicación con el mercado (catálogos, publicidad, participación en ferias) y su coste. Presentación del producto: embalaje, material y tamaño del envase…